Si consultamos cualquier clínica estética Sevilla, obtendremos la misma respuesta, toda cirugía
conlleva una cicatriz. Hay cirugías que dejan unas cicatrices más pequeñas que
otras. La tendencia es realizar incisiones muy pequeñas, para que la cicatriz
quede lo más disimulada posible, pero el resultado final dependerá de la
naturaleza de cicatrización de los pacientes.
Tras una operación que deja una cicatriz, se atraviesan dos
fases: la fase productiva y la fase de maduración de la cicatriz. Aunque el
proceso de cicatrización es distinto para casa persona, el cirujano puede
actuar sobre la cicatriz durante la primera fase. Por eso es necesario que los
pacientes que se han sometido a alguna operación, acudan periódicamente a la clínica estética Sevilla para controlar
la evolución de la cicatriz.
En el caso de que el proceso de cicatrización no esté
evolucionando correctamente y exista el riesgo de que la marca que quede sea
poco estética, en la clínica estética Sevilla pueden llevar a cabo una serie de acciones para mejorar el
resultado. Infiltraciones, presoterapia o aplicación de medicamentos, son
algunos de los remedios que se emplean en la clínica estética Sevilla para disimular las marcas tras una
operación.
Pero no podemos olvidar que la cicatrización escapa del
control del cirujano. Su papel se ve limitado a disponer los tejidos de la
mejor forma posible para que el resultado sea óptimo. Pero lo que suceda
finalmente, a pesar de haber realizado un seguimiento periódico en la clínica estética Sevilla, dependerá,
casi en exclusiva, de la naturaleza del paciente.