La cirugía facial ha evolucionado considerablemente. Los resultados ya no son tan artificiales y breves como antaño; ahora se lleva a cabo un minucioso estudio anatómico de cada paciente que permite que no se modifique la fisonomía propia.
En este sentido, y ante el auge de los tratamientos estéticos no invasivos, el doctor Antonio Tapia (miembro de SECPRE) señala que “el proceso de envejecimiento afecta de una forma general a todas las estructuras superficiales e internas de la cara, por lo tanto, los tratamientos meramente superficiales no invasivos no son la solución completa para abordar el envejecimiento facial. Son coadyuvantes y como tal, muy adecuados como complemento. Pero para lograr unos resultados duraderos y evidentes, la cirugía facial sigue siendo el mejor tratamiento anti-envejecimiento”. Es de vital importancia el asesoramiento médico antes de llevar a cabo las intervenciones, por ello se aconseja asistir a clínicas estéticas certificadas y profesionales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario